Jeanine Áñez será trasladada a otro sector de la cárcel y «deberá comenzar a cumplir sus obligaciones como privada de libertad»

La expresidenta Jeanine Áñez será trasladada a otro sector de la cárcel de Miraflores en las próximas horas y tendrá que «comenzar a cumplir con las obligaciones como cualquier persona privada de libertad» en ese recinto.

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, brindó la información, a la par de descartar por completo que la exautoridad hubiera sido víctima de algún tipo de agresión, como denuncia su familia.

“Buscaremos un nuevo espacio para que la señora pueda pernoctar y pueda tener todas las condiciones materiales y se cumplan sus derechos constitucionales y humanos, porque necesitamos recuperar ese espacio de sanidad, que servía para atención psicológica y física de las privadas de libertad, estamos adecuando un espacio para que la señora Áñez tenga buenas condiciones en un centro penitenciario”, dijo el titular en conferencia de prensa.

La exjefa de Estado cumple nueve meses detenida preventivamente. Permanece en un espacio que antes estaba habilitado como enfermería, que consta con una cama y un baño, y una ventana que da al sector de la lavandería.

“No hay motivos suficientes para cambiarla a otro recinto penitenciario, pero debe comenzar a cumplir lo que también cumplen las otras privadas de libertad”, recalcó el ministro en conferencia de prensa.

Las privadas de libertad se encargan de la limpieza, tienen un tiempo limitado en la ducha compartida e ingieren alimento que es preparado dentro del penal, aspectos que, hasta ahora, no son cumplidos por la expresidenta.

Respecto a la supuesta agresión, Del Castillo dijo que se solicitó al Instituto De Investigaciones Forenses (IDIF) evaluar la condición física de Áñez, para descartar el maltrato. “Pedimos a la gente que deje de hacer política, hay muchas personas privadas de libertad que tienen derechos y deben ser respetados. Ella cree que sigue siendo presidenta de facto y que puede seguir haciendo lo que quiera, tiene obligaciones, deberes, es una privada de libertad más”, remarcó.

Via: El Deber