Elevadas temperaturas preocupan en el altiplano y oriente

El cambio climático y el calentamiento global son problemas que preocupan al mundo entero. En Bolivia, la temperatura subió entre 0,08°C y 0,34°C en diversas regiones, según el único indicador conocido al respecto y que fue trabajado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2013. El Senamhi da hoy una nueva alerta, pues asegura que en los últimos tres años al menos cinco municipios del altiplano y la Chiquitanía registraron un aumento de temperaturas altas y bajas.

Marisol Portugal, jefa de la Unidad de Pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senmahi), detalla que en los municipios de La Paz, Oruro y Potosí, en la parte del altiplano; y de Puerto Suarez y San Matías, en el oriente, se registró mayor calor entre 2019, 2020 y lo que va de 2021.

“Estamos viendo que las temperaturas son cada vez más altas, que están aumentando en algunos sectores, así lo vemos en el altiplano, donde los registros marcaron por encima de su promedio y se acercaron a los históricos de forma recurrente. También lo vimos en el oriente, sobre todo en dos municipios. Esto ocurre en los últimos tres años, aunque lo más fuerte fue en el 2020”, señala Portugal.

La característica climatológica del altiplano es el frío, como se sabe. La población de este lado del país acostumbra a caminar bastante abrigada, con excepción de octubre, noviembre y quizá diciembre, cuando el termómetro marca las temperaturas más altas del año. Portugal cita como ejemplo que en el municipio de La Paz se llegó este año a 26,2°C en esta temporada cálida, específicamente el 13 de octubre, y que el comportamiento fue similar en los otros dos años.

La especialista asegura que estas temperaturas altas solían registrarse con poca frecuencia, tanto así que la última vez que La Paz reportó un récord histórico fue en 2004, cuando marcó 26,5°C, una cifra que se acerca bastante a lo suscitado entre 2019 y 2021. “Para La Paz, lo habitual en esta época de calor es de 20°C, 23°C o 24°C”.

Más proyectos

Al respecto, el director de Prevención y Control Ambiental de la Alcaldía de La Paz, Marco Antonio Martínez, señala que todo lo concerniente a los cambios climatológicos es tema de preocupación para el municipio, y que por ello implementaron recientemente un proyecto que ayudará a corroborar de forma específica los datos del Senamhi sobre el aumento de temperaturas.

“Hemos empezado este año, por eso no tenemos aún datos históricos sobre las temperaturas en el municipio, pero los tendremos gracias a este proyecto. Como municipio, necesitamos contar también con esta información, porque la utilizaremos para planificar y aplicar acciones preventivas y generar alerta temprana”, indica el funcionario.

Dicho proyecto se lleva a cabo con el apoyo del Gobierno de Francia, uno de los países que lidera la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global, y consiste en la adquisición de 20 sensores con capacidad de medir la temperatura y la humedad. Todos ya están instalados en lugares estratégicos de la ciudad y arrojarán sus primeros datos el próximo año, hasta septiembre.

Martínez cita como ejemplo que el incremento de temperaturas provoca un aumento en el consumo de agua, y que al obtener los datos específicos se podrá advertir a los ciudadanos de una determinada zona esta situación y concientizar sobre un uso responsable del líquido elemento. Otro aspecto es que este fenómeno climatológico puede resecar el agua del suelo y causar un riesgo de deslizamiento, una situación que también podrá conocerse con los sensores.

El segundo municipio del altiplano con este comportamiento es la ciudad de Oruro, según el Senamhi. “Antes, las temperaturas estaban dentro de sus promedios, pero estos últimos tres años se ha tenido de 22°C a 23°C en esta época y las históricas corresponden al año 1983, cuando Oruro registró 25,1°C. Habitualmente, las temperaturas altas de esta ciudad llegaban a 20°C o 21°C”, alerta Portugal.

La ciudad de Potosí es el tercer municipio del altiplano con este comportamiento. De acuerdo con el informe meteorológico, este año la urbe marcó 24°C en la temporada cálida, cuando hasta antes de 2019 solía llegar a 20°C o hasta 22°C. El récord histórico para este municipio es de 23°C y corresponde a 1989.

Los aumentos de temperatura en los últimos tres años también se suscitan en el oriente boliviano, sobre todo en Puerto Suarez y San Matías, ambos en el departamento de Santa Cruz, señala la Jefa de la Unidad de Pronósticos. En ambos municipios, el registro habitual era de 40°C en octubre y noviembre, pero en los últimos tres años se reportó de forma continua entre 41°C y 42°C. El récord histórico de Puerto Suarez es de 43°C y corresponde a 2002, mientras que San Matías marcó 42,3°C en 2015. 

“Los meses de octubre y noviembre son cálidos, siempre se registran temperaturas altas porque es un periodo seco y de transición para el periodo húmedo. Todavía se sienten las características del periodo seco, no hay mucha nubosidad para que baje la temperatura. Pero las causas específicas de esto que estamos viendo hace tres años están pendientes, son para un estudio pormenorizado”, dice Portugal.

Mauricio Montero, alcalde Puerto Suarez, recuerda que este municipio es uno de los que mayor calor reporta en el país y que a ello se añade la humedad, que es parte de sus características. De acuerdo con los testimonios de la población, la autoridad edil afirma que el calor es más insoportable año tras año.  

“En las noches ya no se puede dormir, el calor es insoportable y se supone que en las horas nocturnas todo es más fresco, pero eso no está pasando aquí. También nos sorprenden ciertos eventos climáticos que antes no existían por estas fechas, en Puerto Suarez no llueve en noviembre, nunca, pero este año hemos vivido una lluvia intensa y son situaciones por las que no estábamos preparados”, comenta Montero.

Agrega que la desforestación, las quemas y la sequía empeoran el panorama cada año. Puerto Suarez está sobre las riberas de la laguna Cáceres, que cada año pierde más agua, según Montero. “En estos momentos está seca nuestra laguna. Sabemos que es cíclico, que pasa cada 50 años, pero no deja de preocuparnos que no recupera todas sus aguas, cada vez el nivel es menor. Las altas temperaturas empeoran todo”, señala la autoridad edil.

La Alcaldía de Puerto Suarez promulgó recientemente la Ley de Desastre Ecológico y Ambiental, donde se determinan acciones para contrarrestar la sequía de la laguna Cáceres y se establecen las gestiones ante la Gobernación Departamental de Santa Cruz, el Gobierno nacional y organizaciones no gubernamentales para la ayuda de expertos y hallar una solución al problema del afluente. 

En Bolivia no existen datos actuales y específicos sobre el aumento de temperatura. La última información la proporcionó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2013, cuando una investigación sobre el impacto del cambio climático en la biodiversidad de Bolivia y en la salud de su población, liderada por Jocelijn François, reveló que la temperatura subió entre 0,08°C y 0,34°C en diversas regiones bolivianas en los últimos 25 años hasta 2013.

François incluso mencionó en aquella oportunidad que el pronóstico es que habrá aumentos de 1°C a 2°C hasta el año 2030 y de 5°C a 6°C hasta 2100. Bolivia tiene muy bajas emisiones contaminantes, pero es uno de los países más vulnerables ante el cambio climático, indica parte de las conclusiones de dicha investigación.

“Esto se debe a que en el país hay ecosistemas variables, deforestación, clima inestable y glaciares tropicales”, señaló la experta hace ocho años, tras lamentar que Bolivia no cuente con información científica para afrontar el cambio climático.

Calentamiento global

El aumento de temperaturas está ligado al calentamiento global, una problemática que fue debatida recientemente en Escocia, donde se reunieron representantes de casi 200 países para hallar acciones dentro de la Conferencia sobre el Cambio Climático o COP-26.

Los representantes adoptaron el anterior mes un documento final que, según el secretario general de la Naciones Unidas, António Guterres, refleja los intereses, las contradicciones y el estado de la voluntad política en el mundo actual. “Es un paso importante pero no es suficiente. Debemos acelerar la acción climática para mantener vivo el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados”.

El titular de la ONU sostiene que es hora de pasar al “modo de emergencia”, poniendo fin a las subvenciones de los combustibles fósiles, eliminando el carbón, poniendo un precio al carbono, protegiendo a las comunidades vulnerables y cumpliendo el compromiso de 100.000 millones de dólares de financiación para el clima.

Dicho acuerdo pide a los 197 países miembros que informen de sus avances hacia una mayor ambición climática el año que viene, en la COP27, que se celebrará en Egipto.

Una enmienda de última hora introducida por China e India suavizó el lenguaje que había circulado anteriormente en un borrador de texto sobre “la eliminación de la energía de carbono no estabilizado y de los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles”. El texto cita ahora una “reducción progresiva” del uso del carbón. El acuerdo también pide plazos más estrictos para que los gobiernos actualicen sus planes de reducción de emisiones.

En cuanto a la cuestión de la financiación de los países desarrollados para apoyar a los países en desarrollo, en la adaptación y la mitigación del impacto del cambio climático, el texto subraya la necesidad de movilizar la financiación climática “de todas las fuentes para alcanzar el nivel necesario para lograr los objetivos del Acuerdo de París, incluido el aumento significativo del apoyo a los países en desarrollo, más allá de 100.000 millones de dólares al año”.

El Acuerdo de París estableció compromisos voluntarios para los países con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de los 2°C, encima de los niveles preindustriales, además de continuar con los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura a 1,5°C.

Fuente: Los Tiempos